Deporte y vida sana

Qué bonito. “Deporte y vida sana”. Es fantástico, suena maravilloso. Pero cuesta… ¡ay madre, si cuesta! Acabo de empezar la OB (operación boda, según mi futuro maridín). Y os juro que estas 3 líneas que llevo escritas ya son un suplicio. No sabéis las agujetas en los brazos que llevo acuestas. ¡Dolor!deporte y vida sana la vida es cucaNo entro en un cambio de vida radical. Lo cierto es que desde siempre y durante todas las épocas de mi vida he hecho algo de deporte. Baloncesto, balonmano principalmente. Y ahora, desde hace más de 3 años, practico Pilates dos veces por semana. Con Pilates estoy encantadísima. Me sienta fenomenal, he notado resultados sobre todo a nivel de flexibilidad, moldea el cuerpo y lo pone durito, es la caña para la espalda y, además, también me sirve de cura antiestrés. Sudo, en una hora acabo como un pollito, pero quemar, no se queman tantas calorías como con otras actividades. Necesitaba complementar con algo de cardio. Y en ello estoy.
deporte pilates reformer la vida es cucaIntenté correr. De hecho, lo he intentado muchas veces. Pero no hay manera tu. Soy inmune a la fiebre del runnig. Quise apuntarme a Zumba. Pero con lo mierdé de mis horarios, imposible. Así que no te tenido más remedio que volver. Me acabo de apuntar a gym. Sí, al gym, ese lugar del que salí despavorida la última vez. Siempre he preferido deportes de equipo, aire libre y esas cosas. Me ha llevado un poco a rastras mi chico, todo hay que decirlo. Y es que me he quedado sin excusas: nos han puesto un gimnasio al lado de casa, bien de precio y con actividades dirigidas (el motivo por el que finalmente he pasado por el aro. Básicamente, porque detesto las máquinas). Llevo dos días fichando y quiero matarme. Me duele todo. Aunque las endorfinas se han puesto en marcha y tengo que reconocer que me siento bien. O al menos, medio orgullosa de seguir en algún que otro paso a la profe cañón de Zumba (está buenísima la pecadora).

El jalar es otro cantar. No hay nada que me guste más en el mundo que la comida NO sana. Me pirran las cerdadas. Y eso es total y directamente contrario a mi plan OB. Hace unos meses, llegué a ese número en la báscula, el temido techo, al que juras y perjuras que no llegarás. Y tomé cartas en el asunto. Radical. Me puse en manos de una nutricionista que básicamente me contó lo que ya sabía (y todos sabemos). Más que la información, el hecho de tener que pesarte delante de otra persona que ha depositado su confianza en ti, que está ahí apoyándote en la lucha contra los kilos, es reconfortante y motivador (y también que se te cae la cara de vergüenza si la cosa sube en vez de bajar). He conseguido adelgazar algo más de cinco focotes kilazos. Y estoy en el camino de la salvación. Pero noto como que me relajo. Me veo mejor=me doy más caprichos. Estoy cansada=me doy más caprichos. Odio el frío=me doy más caprichos. Y eso vuelve a boicotear el plan OB.vida sana la vida es cucaNo tengo mucha fuerza de voluntad. En eso, envidio abiertamente a mi hermana. Pero el plan OB está en marcha. ¡Quedan poco más de 7 meses para la boda! Ya os iré contando, si no me amputan los brazos. Todo aquel que sea perri, coma regulín y prefiera el sofá al bosu… que sepas amigo que ¡no estás solo! Pero lo lograremos, ¡vamooooooooos!

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