La aventura de emprender

Hace unos días, respondí a un formulario sobre mi experiencia emprendedora (no lo veréis publicado ni en el Times ni en el Jueves, forma parte del trabajo de una amiga para la uni). Pregunta tras pregunta, fui respondiendo con toda la sinceridad  del mundo, porque la vida no es de color rosa y mucho menos la del emprendedor. Una vez terminado todo el cuestionario, dediqué unos minutos a releer las respuestas. Un ejercicio que me sorprendió mucho, ya que nunca había plasmado ni resumido por escrito los pasos que me han llevado a convertir en realidad La vida es cuca. Una realidad viva, que crece y evoluciona súper rápido. Han pasado tantas cosas des de aquel 5 de noviembre del 2012. Para mi, el día en que comenzó todo esto, el día en que me despidieron. Un despido que supuso un portazo en los morros pero que, tras el golpe, resultó ser la clave para sacar lo que realmente llevaba dentro. Nunca es agradable que te larguen a la calle, por muy chungo que sea el trabajo. Siempre te toca esa fibra llamada autoestima que duele en lo más hondo. Así que, lejos de disfrutar de mi ingreso en las filas del INEM, lo que sí soy capaz de ver ahora, con el tiempo, es que si hubiera seguido en esa oficina toda la vida, no hubiera tenido el coraje de dedicarme a aquello que me apasiona, un proyecto muy personal que está creciendo conmigo.

 

Como emprendedora me veo más verde que una lechuga. Aún no controlo de números, ni declaraciones y no me llevo demasiado bien con eso llamado “gestión de empresas”. Cada cierre de trimestre me tiro de los pelos con los impuestos (¿cómo es posible pagar tantísimo?). Solo me dejo guiar por lo que creo que es un trabajo bien hecho y procuro recibir a mis clientes como me gustaría que me trataran a mi. Puede que estas sean unas bases muy rudimentarias, pero de momento, creo que funcionan.

wellcome la vida es cuca castelldefels

Aquí me lo paso pipa. Siempre me ha gustado relacionarme con gente y la tienda es un pozo de caras nuevas sin fondo. Algunos de vosotros ya sois más que clientes para mi (qué palabra más fea la de clientes, por cierto). Claro, que también están esos días en los que el nubarrón te sigue allá donde vayas y la sonrisa no te sale con tanta facilidad. Esos días sufro. Sufro porque no quiero parecer una borde integral. Pero siempre acaba pasando algo o alguien aparece y hace que el nubarrón se desintegre. Eso es lo que más me gusta de La vida es cuca, me da tantísimas alegrías.

la vida es cuca tienda sonrisasFoto vista aquí

Esto es lo más parecido a tener un hijo (creo, sin conocimiento de causa, aún). La dedicación tiene que ser plena, el tiempo invertido en que tu bebé siga creciendo es incontable, nunca desconectas, siempre estás pensando en él. La ilusión por ver los pasitos que da poco a poco, por verlo avanzar es de los más emocionante y un chute de energía increíble. Que las demás personas lo valoren y le echen piropos es todo un orgullo, la baba hace de las suyas en muchas ocasiones. Y sé que probablemente, cuando tenga un hijo de carne y hueso, esta comparación me parecerá ridícula, puesto que esa personita multiplicará hasta el infinito todos estos sentimientos. Pero hasta la fecha, y bajo los efectos de mi total ignorancia, este es mi pequeño.

Nos vamos de inauguración

Este sábado día 19 de octubre, después de la impepinable comilona de los sábados y tras su correspondiente siesta de rigor, ponte mona/resultón. Cucos y cucas, tenemos una cita. ¡Nos vamos de inauguración!

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Seguimos con la puesta a punto de nuestro maravilloso local para que el sábado esté todo niquelado. Hay nervios, cansancio y algo de vértigo pero nada comparable con las ganas de ver este proyecto en marcha, la ilusión de trabajar cumpliendo sueños y la súper emoción de empezar esta etapa rodeada de todos vosotros.

¡Hasta el sábado familia! Nos vemos en la inauguración de La vida es cuca 🙂